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miércoles, 31 de octubre de 2012

TALLER DE MODELISMO: Bandejas de transporte (I)

 Hola a todos. este va a ser el primer articulo de como hacer bandejas de transporte, para maletines. En este primer articulo vamos a hacer una bandeja de infantería. Es una bandeja de 34´5 cm de largo por 28 cm de ancho. El grosor es de 25mm. Como vereis al final cabe perfectamente en un maletín de portátil o algo similar.
Esta es la lamina que vamos a usar de esponja normal que se puede encontrar en cualquier sitio. Como están las cosas como están, esta la he pedido en un taller de mecánica. El presupuesto de este proyecto, como el de las de 40mm y 60mm es de cero euros. Como veis es lo suficientemente grande como para caber en un maletín e incluso, si tenéis cajas de escenografía de GW, como el Templo de las Calaveras os pueden caber medio ejercito dentro de ella, ya que se podrían meter varias bandejas. en cada bandeja caben unas 40 miniaturas.
 
Estas van a ser las herramientas que vamos a utilizar para el trabajo. Un cúter normal y una hoja de sierra de marquetería. Con el cúter vamos a señalar por donde vamos a cortar y con la hoja de sierra vamos a cortar los trozos.

Como podéis ver en la imagen de abajo, la bandeja cabe perfectamente en el maletín incluso gracias a los bolsillos que tiene podemos llevar más cosas.
 En esta imagen podemos ver como quedaría las miniaturas y cuantas cabrían en el maletín.
Comenzamos cortando los trozos en forma de rectangular, en columnas lo más rectas que se puedan, ya que en la esponja no un bolígrafo y un lápiz no pintan (en la próxima usare un rotulador). Como veis por la imagenes, caben cinco columnas de ancho por ocho de largo. Eso si. Hay miniaturas que pueden llegar a ser problematicas, ya que armas muy grandes o estandartes pueden quedarse fuera.
 Estos son los restos de los rectángulos, que pueden usarse mas tarde como fondo de las miniaturas.




 Aquí podéis ver en las dos imagenes como quedaría las miniaturas de infantería metidas con los restos de fondo. Para la versión final del maletín los he quitado poniendo en su lugar una tela de las que vienen en los televisores, que es más fina y así las miniaturas llegan hasta el fondo de la bandeja.
Como veis en la foto superior, si exceptuamos los peros que dijimos antes, han entrado cuarenta miniaturas, de diferentes ejercitos de 40k. Los personajes pueden ir mejor en las de 40mm ya que van a ser más grandes.
Esta es la primera entrega de este tutorial. Poco hay que explicar mas. Lo único que hay que tener en cuenta es de hacer los cortes lo mas rectos posible, lo cual es más complicado de lo que parece. En la segunda entrada haremos dos tipos más de peanas de 40mm y de 60mm, además de huecos para vehículos. Nos vemos en la siguiente.

domingo, 28 de octubre de 2012

Isstvan III, una historia de Halloween.

31 de octubre 2012
Hoy, como todos los días me levanto. Y como todos los días igual, aquí sin hacer nada. Porque con este gobierno no hay trabajo. Llevo ya dos años parado, y ya la prestación se me acaba.
Intento buscar trabajo, pero no hay nada. Esto es terrorífico, esto es una pesadilla.
Pongo la tele, pero en cinco minutos la vuelvo a apagar, es una mierda. Nos manipulan como quieren, la tele es una puta mierda, ya que dicen lo bien que lo están haciendo estos del PP. Y una mierda digo yo. Hay seis millones de parados y subiendo. Y cada vez menos perspectivas de encontrar algo.

Me voy a la calle, a dar una vuelta. todo esta tranquilo, es normal, pero acercarme al centro de la ciudad, ni de coña. Seguro que hay otra manifestación y no quiero acabar con dos palos por que esta gente ni pregunta siquiera. Pegan sin avisar.
Ojala todo cambiase. Dicen que en el 2012 es el fin del mundo según los aztecas o los mayas, uno de los dos no lo recuerdo y creo que están en lo cierto.
Miro al cielo, gris plomizo, seguro que hasta llueve y yo no tengo paraguas. Veo algo en el cielo, como una nube. No es una nube, es como si fuera una estrella fugaz.
Mierda, digo una y no, hay miles, miles de estrellas fugaces sobre el cielo de esta ciudad. No se lo que pasa, no sé que son. Pero si digo una cosa, es el espectáculo más bonito que he visto en mi vida. Además son de distintos colores, unas blancas, otras verde oscuras, coño, hay algunas que son rosas, o eso me lo parece a mí, seguro un rosa oscuro, y algunas son de color azul y blanco. Que estrellas más raras hay en estos días. Bueno, yo sigo con lo mio, mejor me voy a casa.

Llego a casa, pongo la tele y están poniendo lo de las estrellas. Al parecer varias han aterrizado y chocado en distintos puntos de la ciudad.
Esto parece interesante, voy a continuar viéndolo.

31 de octubre 2012, Congreso de los Diputados.
Esta todo acordonado, con resaca del fin de semana, ya que hubo varias manifestaciones. Un grupo de policías estaba de plantón, por si acaso se les ocurría a algunos formar una manifestación para protestar. De repente, ven como una cosa pasa por encima de ellos y se estrella varios cientos de metros detrás de las vallas.
- Tío que ha sido eso- dijo uno de ellos.
- No lo sé coño, pero era como si fuese un meteorito, o un cañonazo, no lo sé.
- Seguro que la gente ya se ha cabreado -dijo otro-. Os lo dije en la ultima reunión del sindicato, que nos dejemos ya de tonterías, que como se cabree la gente nos van a dar para el pelo. Pero a los de antidisturbios no se les mete en la cabeza.
- Cállate tío- dijo el primero- no es eso. Ha caído varios metros más allá. Vosotros dos venid conmigo y tu quédate aquí, llama y pide refuerzos, por si acaso.
- Vale, pero si se complica salid corriendo.

Los tres policías, armados con sus metralletas, sus chalecos antibalas y sus cascos. Iban en formación, avanzando hacia el  lugar del impacto.
- Charlie  uno me recibes- dijo uno de ellos por el transmisor.
- Venga déjate ya de coñas, no tienes que decir esas cosas, que te crees que estamos en una serie de polis de la tele.
- Déjate de cachondeo Tango dos, que esto es serio.
- Sera serio, pero a mi me da risa.
Los tres avanzaban y se acercaban, cada vez más al lugar del impacto. El suelo, de asfalto estaba todo derretido, quemado. El impacto había sido brutal. Medio enterrado en ele suelo había una cosa extraña, de tamaño cilíndrico, al parecer metálica, pero como si fuese piramidal.
Los policías lo miraron, y de pronto, oyeron como se levantaba del suelo, como se abría como una flor.
Las puertas, por que parecían puertas, estaban como atascadas por el asfalto. Y dentro oían voces, voces en un idioma extraño.
- Ahí hay gente- dijo uno de ellos.
- Tu estas loco, como puede haber gente metida dentro de eso.
- Coño, no oyes las voces como yo, parecen que están atascados.
- ¿A que van a tener que venir los bomberos y todo?, esto me da mala espina, mejor nos vamos. Puede ser una invasión alienígena. Una vez vi una peli en la que unos extraterrestres llegaban a la tierra en vainas y cosas de esas y abducían al personal.
- ¡Cállate ya! , que me pones nervioso.

La cosa, o vehículo, o cápsula comenzó a moverse, las puertas, se liberaron de la presión y rompieron el asfalto que las aprisionaban. Y en ese momento comenzo el infierno.

Los policías se tiraron al suelo, ya que escucharon las detonaciones. No eran disparos normales, eran como cañonazos, cada uno de ellos.
- Te lo dije, ya esta armada, nos van a dar para el pelo.
- Cállate ya, levantémonos, corramos y cubrámonos detrás de aquel monumento, a ver si vemos que sucede.
Los policías se levantaron, corrían a toda velocidad, mientras escuchaban las detonaciones cerca de ellos. eran cañonazos.
Llegaron hasta un monumento cercano y se atrincheraron detrás.
- Mira tío- dijo uno de ellos- ¿que son esas cosas?
- ¿Y yo que coño sé?, parece un tío, pero es como un gigante.
El tercer policía miro. Delante de el vio a doce moles de color verde oscuro salir del objeto extraño. Eran grandes, por lo menos debían de medir cerca de tres metros, o por hay. Llevaban unas extrañas armaduras, al parecer de metal con cascos que les ocultaban el rostro.
- ¿Serán compañeros?- dijo uno de los policías.
- Como no lo sean de otro planeta no lo sé. Tío esto me da mala espina, salgamos de aquí. Esos tíos son gigantes y están armados hasta los dientes con esas armas que llevan.
- Ya los he visto, cojones, creo que será buena idea.
Los policías salieron corriendo, sin mirar atrás. Tenían que salir de allí, algo raro estaba pasando, pero no se quedarían allí para averiguarlo. Lo mejor seria, pensó, era llamar a los antidisturbios y que ellos se encargaran de aquellos tipos.

31 octubre 2012
Lo que estaba viendo en la tele no podía creerlo. Unos tipos gigantescos con armaduras increíbles habían aterrizado en Madrid. Era inconcebible, más parecía una broma que potra cosa, hasta pensé, coño, estos son gente que se han disfrazado de Halloween. En ese momento llego mi hijo del colegio.
- Hola papa, ¿que estas viendo?
- La tele ha pasado algo extraño.
- ¿Si?
Mi hijo se sentó a mi lado y observo las imágenes. Una risa salió de su boca.
- Papa, papa, papa. No puedo creerlo, de verdad existen.
- ¿Que dices? déjate de bromas.
- Espérate papa y ahora vengo.
El niño salió disparado como una bala hacia su habitación. Continúe viendo la tele. Unos policías hablaban de lo que habían visto, a los tipos de armaduras verdes que salieron de un objeto. Pero no solo era eso, ya que en toda la ciudad había noticias similares, solo que cambiaban los colores de las armaduras por blanco y azul, morado y un color blanco arenoso. Era una locura aquello.
De repente, mi hijo apareció corriendo. Llevaba algo en la mano, como unos muñecos de los que tanto les gustaba montar y pintar y por los que habíamos tenido más de una discusión y en la otra mano un libro. Quería que le comprase una caja nueva que había salido, pero cuando me dijo el precio casi me caigo al suelo del susto, cerca de 40 euros por cinco muñecos.
- Mira papa- me dijo- son estos, Marines Espaciales. Esos que están saliendo en la tele.
Me quede asombrado por las palabras de mi hijo.
- ¿Que dices?, ¿estas de coña, no?
- No papa, mira. Esos de blanco y azul son Devoradores de Mundos, cosa mala, muy mala. Esos de morado...
- Seguro que son gays, hijo por que nadie llevaría una cosa de ese color.
- Déjame acabar papa -dijo mosqueado-, son los Hijos del Emperador, esos de color amarillento, la Guardia de la Muerte y los de verde, los Hijos de Horus.
- ¿Estas de guasa?
- Papa, vamos a ver, me crees o no, todo esta aquí- dijo mostrándome un libro cuya portada eran unas figuras como la de la tele luchando-. Te estoy diciendo lo que son. Han aterrizado los Legionarios del Emperador. Y esa es la primera oleada. Papa, esos son los buenos. Hay están Loken, Togarddon, Vipus y demás.
Mire a mi hijo. Aquello se había escapado de mis manos.

ESPIRITU VENGATIVO, Puente de mando.
Horus estaba en el puente de mando. Las primera oleada había aterrizado sin problemas en Isstvan III, o por lo menos en lo que ellos creían que era Isstvan III.
Un oficial humano se acercó al Señor de la Guerra.
- Mi Señor- dijo el humano mirando al Primarca-, creo que hemos cometido un fallo.
- Que dices- dijo Horus mirando fijamente al hombre- un fallo, como que un fallo.
- Al parecer nuestro viaje por la disformidad ha sido un poco más largo de lo esperado. En vez de aparecer en el Sistema Isstvan, hemos viajado en el tiempo y retrocedido hasta el principio del tercer milenio.
- ¿Como?, como puede ser.
- El astropata debe de haber calculado mal los datos. Según nuestra información, nuestras tropas han aterrizado en un lugar llamado España, en su capital llamada Madrid.
Horus cogió y miro los datos.
- Estás equivocado- dijo con voz profunda- los mapas son correctos.
- Bueno, esto, es un fallo de uno de los servidores. Por casualidad, uno de los rememoradores que nos acompañan, después de haber bebido un poco, introdujo estos mapas en la base de datos. Mi Señor no se como, pero lo hizo.
- Vaya pandilla de incompetentes tengo a mi lado. Y yo quiero empezar una Cruzada de liberación contra mi padre, el Emperador. Encima desembarcan las tropas que quiero exterminar en el sitio incorrecto, y perdemos varios cientos de capsulas. Esto lo va a pagar alguien, seguro.
- Mi Señor- dijo otro de los oficiales- hay problemas, al parecer una thunderhawk se dirige al planeta, ha salido de la nave de Fulgrim.
- Diles a la Eisenstein que acabe con ella cuando este a tiro, que es la nave que esta colocada en la posición más baja.
- Entendido, Mi Señor.
Horus miro la pantalla. Vio como la thunderhawk era destruida por los disparos de la Eisenstein.
- Mi Señor- dijo el primer oficial-, ¿que vamos a hacer?
Horus lo miro fijamente.
- Prepara las naves, nos vamos.

lunes, 22 de octubre de 2012

APENDICE II: CAIDA



Actualidad.

El joven inquisidor estaba entusiasmado. Era un gran logro el que había tenido. Por fin había descubierto algo inusual en los perfectos registros del Ordo Malleus. Su prueba era esa, investigar fallos de concordancia en los registros. Y había encontrado algo muy interesante, una escuadra entera del puño contra los psíquicos había desaparecido. La habían borrado, no quedaba vestigio de ella. Pero el escriba, quien había llevado la narración había cometido un fallo. En el texto se hablaba de veinte escuadras de Caballeros, pero en las anotaciones de escuadras solo había diecinueve. ¿Como algo así podía haber pasado desapercibido durante doscientos años?, al parecer nadie se había dado cuenta, o bien no se habían querido dar cuenta. Y él estaba allí delante de su maestro, para contarle lo que había descubierto, ya que formaba parte de su prueba.
      -          Mi maestro, he descubierto una incongruencia de datos en una de la bases del Ordo.
      -          Explícate.
      -          Bien, se supone que hace unos doscientos años, hubo una batalla en un mundo demonio, cuyo nombre no aparece en los registros tampoco, en la cual unos cien Caballeros Grises se enfrentaron. Este mundo estaba consagrado a Tzeencht y la batalla fue brutal. Hubo muchas bajas, pero entre ellas se cuenta la de la escuadra Enhon. Esta escuadra estaba dirigida por el hermano bibliotecario Enhon, quien era la punta de lanza de los Caballeros. Pues bien, después de esto, esta escuadra desaparece de los registros y no se la cuenta ni como superviviente ni como baja, sencillamente desaparece.
      -          Extraño, discípulo, que hayas descubierto algo así.
      -          Estuve investigando sobre Enhon. Era uno de los más poderosos bibliotecarios del Capítulo, cuya fuerza psíquica podía rivalizar con cualquiera de los más grandes campeones.  Cualquier poder psíquico para él era un juego de niños el usarlo. Incluso más que cualquier psíquico del Caos. Pero después de esa batalla en ese mundo desconocido desapareció, no se sabe nada más de él.
      -          ¿Cuál es tu hipótesis?
      -          Algo paso en es mundo, algo que nadie podría esperar. Creo que la escuadra fue destruida, todos murieron.
      -          ¿Y Enhon también?
      -          No puedo asegurarlo, maestro. Puede que sobreviviera y si lo hizo, desde luego que fue una gran proeza, solo cuatro de las veinte escuadras regresaron de aquella misión. El mundo fue Exterminado y catalogado como mundo muerto.
      -          Bien, te has aplicado y has visto más de lo que ninguno de mis discípulos- dijo el maestro-. Ahora retírate.
El chico inclino la cabeza y dio media vuelta, y con cierta presteza salio de la habitación.
El maestro, que era un inquisidor miro al suelo, cerró los ojos y hablo para si.
      -          Hermano Enhon…

200 años antes…

Abrí los ojos y estaba allí, junto con todos. El descenso había sido una locura y ahora, cuando ya estábamos en el planeta lo vi claro. Nuestra misión, la Misión, era terminar con el Demonio de Tzeencht que dominaba aquel mundo. Yo, junto con mis hermanos Caballeros comenzamos a enfrentarnos a los engendros que lo habitaban. Llevaba una armadura de exterminador, acorde a mi rango, como muchos de los que nos acompañaban. Éramos la punta de lanza del Capítulo y debíamos limpiar la zona. El ruido incesante de los disparos de los bolters de asalto solo era acompañado por el siseo eléctrico de las espadas y las lanzas Némesis.
Avanzábamos destruyendo todo lo que se nos ponía por delante, teníamos que avanzar lo suficiente. Las cuatro escuadras que íbamos a la cabeza limpiábamos la zona, mientras, los paladines detrás de nosotros iban purificando los escondrijos y cuevas donde se escondían los demonios. En mi escuadra, además de mi, íbamos cuatro hermanos más. Empuñábamos espadas. Delante vi al hermano Enhon, con su escuadra como iba purificando. Era el bibliotecario, quien dirigía la escuadra. Armados con lanzas Némesis, cortaban a todo enemigo que los incomodara. Pero solo Enhon, sin necesidad de su escuadra era capaz de hacerlo. Llevaba su báculo, y los rayos de pura energía que salían de él destrozaban sus adversarios. Yo podía sentir su poder, igual que él el mio. Y las dos escuadras, en conjunción arrasábamos a todos. Mis exterminadores, con sables Némesis, bolters de asalto y un incinerador no dejábamos nada vivo. Mire a Enhon, cerré los ojos y me comunique con él telepáticamente.

Las escuadras avanzaban. Las armas psíquicas destrozaban a enemigos por doquier, sin necesidad, casi que fueran golpeados. Las escuadras, hasta ese momento, habían tenido pocas bajas, muy pocas y sobre todo las escuadras de Caballeros  con servoarmadura. Los exterminadores habían caído pocos, muy pocos.
Avanzaban, lentamente hacia donde la fuente de Poder era mayor. Allí estaba el Enemigo, a quien  debían de derrotar. Les hablo.
     -          Vosotros sois esos que decís que sois puros, esos Caballeros sin macula. Os llaman Grises, sois poderosos, pero nada podréis contra mi, EEErherom. Soy el sirviente de mi Señor, Tzeentch, El Que Cambia Las Cosas y como yo, también cambiareis. Soy su más poderoso y leal sirviente. Retiraos o sabréis lo que es de verdad el poder de un Dios.

Los Exterminadores abrieron fuego. Las cuatro escuadras dispararon al mismo tiempo, mientras la escuadra Enhon avanzaba, también disparando.

El enemigo los vio, y con de su pico de ave salió un graznido, un sonido ensordecedor, que derribo a varios de los exterminadores. No volvieron a levantarse, sus tímpanos estallaron con aquella cacofonía, desangrándose y reventando el cerebro. Pero aún así, la escuadra Enhon continuaba avanzando intacta. Las lanzas Némesis brillaban con un fulgor especial. La escuadra se preparaba para el ataque.
El servidor de Tzeentch los vio, y alzando uno de sus brazos hizo aparecer, casi de la nada un grupo de incineradores. Y se dirigieron hacia la escuadra de Caballeros.
Enhon y sus caballeros esperaron, y cuando estuvieron a su alcance, una oleada psíquica los invadió. Los incineradores salieron despedidos, algunos ardieron, estallaron y se convirtieron en un amasijo de rayos. La escuadra continuo avanzando, directa hacia su objetivo, el siervo de Tzeentch.
Este al ver la amenaza directa de los exterminadores, voló de su posición y se fue a otra parte de la gigantesca roca. Cubierto por rocas, preparaba su siguiente ataque mágico, una horda de horrores.
Llegaban gritando, y una vez más los exterminadores se prepararon, pero ahora no usaron sus poderes psíquicos. Uno de ellos avanzo y preparo su incinerador. Una llamarada de fuego purificador ataco a los horrores, que ardían. El olor de carne quemada se mezclaba con el del promethium líquido. Y el exterminador seguía avanzando, imparable quemando a todos los enemigos que se le acercaban. Y entonces cayó.
Fue la primera baja de la escuadra. De repente, su vista se nublo, su incinerador ardía sin control y noto como, su vida se le escapaba de sus manos. Sintió hervir su sangre, como le quemaba, como su carne, dentro de su armadura comenzaba a quemarse y entonces cayo al suelo. Un ruido sordo, de metal siguió a su caída, y la escuadra vio como su armadura se fragmentaba en trozos y de ellos solo salía polvo. Entonces oyeron la risa.

Apareció como un fantasma, con una túnica azul, con símbolos de su dios. Pero no era una imagen fija, cambiaba constantemente. El resto de la escuadra avanzo hasta el nuevo enemigo, pero antes de llegar a su altura, un exterminador cayo al suelo quemado. Al enemigo se habían unido más incineradores y horrores.
Enhon, con los hombres que le quedaba, elevo sus brazos. Una brutal onda psíquica partió de él hacia sus enemigos. Los exterminadores abrieron fuego con sus bolters de asalto y mataron a muchos de sus enemigos.
Pero la cohesión de la escuadra estaba rota. Dos Caballeros  habían caído y Enhon y los restantes mataban enemigos, pero cada vez el número aumentaba. Uno de los Caballeros intentó algo desesperado.
Usando el teletransportador de su armadura, intento materializarse al lado del enemigo principal. Pero aquello no salió bien. Sus coordenadas fallaron, y se tele porto directamente en la roca. La mitad del cuerpo sobresalía de la roca, cuando los horrores acabaron con él.
Enhon miro como lo mataban, con destrozaban su armadura y la ira le invadió. Sin pensárselo avanzo, destrozando con su báculo a todo enemigo que se le plantaba delante. Los dos exterminadores supervivientes le seguían de cerca, pero uno de ellos fue abatido por el fuego azulado de los incineradores.
Juntos espalda contra espalda estaba Enhon con su único acompañante.
     -          Están todos muertos, hermano bibliotecario- dijo el exterminador por su casco plateado.
     -          Lo se, solo quedamos tú y yo. Necesitamos matar al Elegido. Tú no podrías con él, así que déjamelo a mí.
     -          Bien hermano, intentare aguantar todo el tiempo que pueda.
     -          Seré rápido, no creas. Si él es poderoso, yo también.

El exterminador disparo su bolter de asalto contra varios enemigos, mientras una marabunta de Horrores se acercaba a él. Blandió su lanza Némesis y varios cayeron muertos. Se concentro y de la hoja salió un brillo de energía psíquica. Se preparo, mientras de reojo veía como el hermano bibliotecario se acercaba a su objetivo.

Enhon fulminaba a sus enemigos y era imparable. Era el Caballero más dotado de todos los tiempos, incluso algunos decían más que Lord Draigo. Dominaba todos los poderes de la Disformidad y allí lo estaba demostrando con creces. Se abría paso hasta su enemigo, aquel gigantesco ser. Lo miro y alzo su báculo. De él salió el poder de mil tormentas, para golpearlo.
     -          Solo eso sabes hacer- dijo aquel ser-. Para vencerme deberás de ser más contundente.
Enhon se concentro y comenzó a recitar. Sus ojos se convirtieron en fuego y de su báculo salió una energía de fuego que esta vez si hirió al monstruo.
Su grito se escucho en todo el planeta, el grito de un ser que sabia que lo iban a derrotar.
Enhon, al ver tocado a su enemigo, lanzo otro ataque. Estaba cansado, sobretodo desde el ultimo, que lo había dejado casi sin resuello, pero debía de acabar con él. Un momento antes giro su cabeza y vio como el ultimo integrante de su escuadra caía abatido por el enemigo, que lo superaba en numero. Y entonces hablo.
     -          Demonio, te voy enviar al infierno de donde has salido. Dile a tu Dios quien te ha vencido, el Hermano Bibliotecario de los Caballeros Grises Enhon. Soy su más enconado enemigo, y no descansare hasta verlo, como a ti, destrozado y muerto.
Y al decir esto, haciendo acopio de sus ultimas fuerzas, lanzo un mortal ataque. Su báculo brillo, cargado de energía y con el, salto hasta el demonio y le clavo el extremo del arma. El cuerpo del demonio fue atravesado por un torrente de fuerza psíquica, acabando con él.
Enhon recupero el resuello. Respiro profundamente.
     -          Muy bien Caballero Gris- dijo una voz en su mente-. Aplaudo tu fuerza y tu destreza. Has acabado con uno de mis más fieles sirvientes. Me a gustado tu forma de luchar, como canalizas el poder arcano. Eres muy fuerte, pero no lo suficiente para mi. Por eso y hasta que estés preparado, te voy a dar un regalo, un don podría decirse. Un regalo del Dios del Cambio.
Enhon se vio de repente como un torrente de energía gigantesco partía del demonio muerto. Intento salir de él, pero se vio empujado, literalmente contra el monstruo. Noto como aquella energía, prácticamente, destrozaba su cordura, y como físicamente su armadura era reducida a un amasijo de ceramita. Lo primero en fundirse fue su capucha psíquica, que estallo, y entonces vio como el torrente atravesaba su cerebro,  y como lo volvía loco. Intento soportar aquel caudal inmenso, pero pronto perdió su fuerza y solo pudo hacer una cosa, dejarse arrastrar y caer.

Recogí al hermano Enhon del suelo. Gracias a él vencimos, ya que cabo con el Gran Demonio que tenia secuestrado aquel planeta. Lo recogimos y nos transportamos a nuestra nave. Estaba mortalmente herido.

Todavía recuerdo las explosiones, que veía desde la nave capital. El inquisidor ordeno un Exterminatus sobre aquel planeta, y su nombre fue borrado de los registros imperiales. Nunca existiría más. Ni tampoco aquella campaña. Solo habíamos regresado cuatro escuadras, el hermano Enhon estaba moribundo en el Apothecarion. Pronto llegaríamos a Titán.



Los sentidos estaban como dormidos, o eso creía yo. Moví un brazo, o me pareció. Intente moverme, pero algo me retenía, no sabría decirlo. Intente otra vez y nada. Entonces me concentre, concentre mi fuerza interior y me libere. Abrí los ojos y estaba en una sala. La reconocí al instante, era el Apothecarion. Debía de salir de allí, algo me lo decía, algo me llamaba. Y lo obedecí.


Llegue tarde. Vi los cuerpos, destrozados de los que fueron mis compañeros. El tubo estaba roto, destrozado. Con mi arma en la mano, corrí siguiendo el rastro de cuerpos. Muchos compañeros cayeron ese día. Y entonces lo vi.
Llevaba una armadura de exterminador destrozada, desarmado, solo con un bolter acoplado. Me disparo.
Instintivamente me agache y respondí a su fuego. Cuando volví a mirar no estaba ya allí, había desaparecido. Pero aún así intente seguir su pista.
Iba hacia una de las cubiertas. No sabía por que pero eso iba a hacer. Lo vi cuando arrancaba la cabeza de un exterminador y le quitaba el casco para ponérselo. Le hable.
    -          ¿Donde vas Hermano?
    -          Fuera- me contesto.
    -          ¡Detente!
    -          No, no puedo. Tengo que huir, tengo que ir, me llama.
    -          No puedes, estas malherido, fuera vas a morir. La tempestad psíquica va acabar contigo.
    -          No lo hará.
Entonces vi como abrió una puerta gigantesca y salió al planeta. Titán esta en batalla continua. Ninguno de nosotros puede salir sin protección. Vi como se alejaba, casi a rastras, hacia el ojo de la tormenta, aquella vez fui la ultima que vi, hace doscientos años al hermano bibliotecario Enhon. Cerré mis ojos y pensé, como hago ahora..

Abrí los ojos. Aquello era distinto para mí. Estaba como en trance. No escuchaba nada a mí alrededor, todo sonido estaba como apagado. Vi como aquel ser me decía algo, que no podía entender muy bien. Deje de concentrarme y entonces lo escuche.
     -          Mira Terghian, esos locos van a cargar.
Mire hacia donde señalaba el exterminador. Llevaba una armadura gris oscura, casi negra y en una de sus manos llevaba una maza y una garra en la otra, con un bolter acoplado que yo le regale hace mucho tiempo. Los vi, vi una mezcla de armaduras blancas y negras como avanzaban hacia ellos. Vi como los Lobos Lunares atacaban a las siete Legiones.

jueves, 11 de octubre de 2012

Una vida

Este articulo es distinto. En este articulo no voy a contar la historia de ningún Marine Espacial, ni de ningún Caótico. Aquí simplemente voy a contar una historia.

Muchos os estaréis preguntando por que empecé a escribir el trasfondo de mi ejercito de Lobos Lunares como relatos. En parte fue para evadirme de la vida real.

Mientras estaba empezando a darle sentido al ejercito estaba en el hospital.
No estaba como enfermo, si no como cuidador. Allí tenia muchas horas para pensar, leer y jugar. Y cuando en noviembre de 2010 me compre el portátil, el primer juego que instale fue el DOW 2 Chaos Rising. Lo tenia nuevo y a penas pude jugar con él. Y esto fue debido a que, por la enfermedad de mi padre, pasaba más tiempo en el hospital que en mi casa.
Tengo que decir que, hasta la muerte de mi madre por un infarto súbito, yo vivía mi vida, sin preocuparme mucho, solo lo suficiente, de lo que me rodeaba. Además desde que en diciembre de 2009 tuve una sobrecarga muscular, yo no estaba muy bien que digamos físicamente. Tuve que ir dos veces a Urgencias con las piernas paralizadas, a causa de este sobre esfuerzo.
Cuando murió mi madre estaba yo de baja, fuimos al medico mi padre y yo y al venir la encontramos muerta. Así, casi sin darnos cuenta.
Desde entonces ya tenia yo más preocupaciones y esto debido a la sobrecarga que todavía me duraban las secuelas, hacia mi vida, complicada. Y tener que echar cuenta de mi padre además de trabajar 10 horas diarias. Mi hermano, bueno, diría que ayudaba lo que quería y podía. Pero la carga de toda la responsabilidad la llevaba yo, ya que él no quería saber nada de enfermedades.

Así, que después de varias visicitudes, mi padre se rompió la cadera. Se llevo quince días con la cadera rota, en mi casa. Y llego un momento que yo ya no podía solo con todo, trabajo y casa. Mi hermano estaba, pero no ayudaba. No quiero reprocharle nada, por que lo comprendo perfectamente. La muerte de mi madre le había dado fuerte, como a todos. Pero yo, como hijo mayor, tuve que decidir entre mi familia y mi trabajo.

Y elegí mi familia. Mucha gente no lo comprendio, entre ellos mi hermano. Yo solo sé una cosa. Hice lo correcto y no tengo ningún remordimiento y si lo tuviera que volver a hacer lo haría. Solo tengo una cosa, que lo debía de haber hecho antes, y puede que tal vez mi madre estaría aún viva.

Lo dicho. Me arme de valor y leve a mi padre al hospital para que lo mirasen. Cadera rota, operación y quince días en Trauma.

Salio de esa, pero al poco tiempo, unos quince días después tuvo que volver esta vez para una operación más complicada, un cancer de colon.

Y aquí de nuevo engancho la historia con el principio. Se opero, salio de la operación bien, pero el mismo día que lo dieron de alta tuvo que volver a ingresar. Y así, estuvimos, con idas y venidas al hospital, hasta Navidades del 2010, que la pasamos allí.
Y entonces fue cuando empecé a escribir, en el portátil, lo que serian los primeros capítulos del trasfondo.
Allí me leí los tres primeros libros de la Herejía y allí fue donde los Lobos Lunares empezaron a formarse.

Cuando salio del hospital, ya en el 2011, fue cuando comencé a comprar las primeras miniaturas. Mi idea, al principio fue hacer Cuervos Sangrientos, pero después la cambie por los Lobos. Creo que debí de quedarme con los Cuervos.
Y no lo digo por que no me gusten los Lobos, si no por que no sabia lo que era pintar en blanco un ejercito. Pintar en rojo es más fácil y agradecido.

Otra vez volvimos al hospital, y así fueron pasando los meses. El estado de mi padre era cada vez peor y encima, ya para empeorar la cosa, la depresión que tenia mi padre, unida a una ingestión de fármacos, morfina para el dolor, hizo que mi padre perdiera un poco el norte. Bastante.
Yo me vi abrumado, agobiado. Incluso intente hasta tirar la toalla. Cogí mis cosas e iba a irme en mi coche sin rumbo fijo. Estaba desesperado, sin ayuda por ningún lado, ni de mi familia, ni de médicos ni nada.

Fue ya el quinceavo ingreso, o tal vez más por que perdí la cuenta, cuando ya, después de una semana en el hospital los médicos me lo dijeron. Mi padre se moría. Su organismo no aguantaba más. Y lo peor y más duro era que nadie y digo nadie, podía tomar la decisión. Era solo yo, mis tíos no querían tomarla, mi hermano tampoco y los médicos menos. Solo yo, tuve que tomar la decisión. Que los últimos días de mi padre fueran un sufrimiento constante o que muriera sin darse cuenta.
Elegí lo mejor para él. Una muerte dulce, sin darse cuenta.
Fue la decisión más difícil de mi vida. Y la más dolorosa.

El 28 de julio de 2011, a las dos y diez de la mañana mi padre murió. Yo estaba allí con él en la habitación. Nunca se me olvidara. No quiero olvidarlo.
Ese recuerdo me obliga a seguir adelante, ver incluso ahora que lo estoy pasando mal, la parte buena de la vida.
Nos quejamos de muchas cosas y le damos la espalda a lo que de verdad interesa de esta vida, vivirla.
Yo antes nunca había vivido como viví esos diez meses que pase con mi padre en el hospital y me dí cuenta de lo que es de verdad la vida.
Fui fuerte, demasiado tal vez. Y por eso me vine abajo meses después de la muerte de mi padre. No quería salir, no quería relacionarme.
Pero mi forma de escapar de eso fue con los dichosos relatos, con la gente de la Wiki, con el Facebook.
Mi nueva vida tuvo otro sentido. Me hizo, no olvidar, por que una cosa así es muy difícil de olvidar, pero si plantearme mis metas.
Primero mi familia, mi salud, un trabajo y después ya se vera.
Y lo peor es que para todo esto estoy solo, nadie en quien apoyarme. Diréis mi hermano, pero el tiene sus problemas, y aunque vivimos juntos, va a su bola.
Yo estoy solo, sin nadie en quien apoyarme, luchando día a día, hora a hora, minuto a minuto.
Y como el 25% del país, en paro, sin esperanza por un futuro. Eso es lo peor, que, como están las cosas, no ve uno una salida. Muchas palabras vacías y huecas, pero ninguna salida.
Dicen que el camino fácil lleva al lado oscuro, y el difícil es el que sigue el virtuoso. Yo creo que es verdad, lo estoy viendo cada día de mi vida.

No se que escribir más. Esto no es inventado, es la historia de mi vida, lo que me ha sucedido en los últimos dos años. He tenido que salir adelante, aprender a cocinar, a llevar una casa. Es difícil y complicado, más de lo que muchos creen.
Y eso me hace pensar una cosa, que algunas veces la mejor historia es la que tú, como persona, escribes día a día.
No soy Loken ni ningún personaje, solo soy yo, una persona común, como vosotros, que intenta salir e intentar hacer las cosas lo mejor que puede y sabe.
Me equivocare, como todos, acertare, como muchos, pero siempre tendré una cosa, que cuando llego el momento elegí lo que yo moralmente creí que era acertado. Con eso estoy tranquilo.

domingo, 7 de octubre de 2012

TALLER DE CONVERSIONES: Cultistas, ideas para hacerlos.

Hola a todos. Es te es una articulo de conversiones en el cual no va a haber fotos. ¿Por que?. sencillamente por que vamos a hablar de ideas para hacer cultistas.

Todos hemos visto ya, a estas alturas, las miniaturas de Games Workshop de los heréticos. Me parecen bien, pero creo, en mi opinión, que solo pueden ser una forma de representarlos. Aquí voy a dar ideas, que espero que vosotros complementeis con las vuestras.

Primero vamos a lo fácil, Forge World. FW tiene una gama de miniaturas y packs de conversiones para Renegados del Caos, que se podría usar para convertir toda clase de miniaturas, desde Guardias Imperiales hasta algunas de Fantasy. El limite es la imaginación. Eso si estamos hablando de componentes de FW a precio de FW. Con lo cual pueden ser un poco caros y además en libras.

Antes he hablado de Fantasy, y en este podemos encontrar varias cajas que pueden servir para esto. Una de ella es, sin duda, los Flagelantes del Imperio, que sin duda pueden salir muchas piezas ya convertidas. Incluso yendo un poco más lejos, con Bretonianos, algún tipo de tropa, se podría hacer también algo por el estilo. Incluso con Tropas Estatales del Imperio.

Si salimos de GW podemos encontrar cosas realmente útiles. Si necesitamos armas, ¿por que no usar cajas de modelos históricos de la 2 Guerra Mundial de 28mm que son multicomponentes?. Tanto Perry como Plastic Soldier tienen miniaturas de este tipo, e incluso de Perry se podrían usar hasta cajas de la Guerra de Secesión Americana.

Ahora que ya tenemos la base, vamos a ir un poco más directos, vamos a por los dioses del Caos.
- Khorne: Para hacer cultistas de Khorne es fácil. Como dije antes, podemos usar desde GI, hasta alguna caja de Fantasy, por ejemplo los Flagelantes e incluso los Bárbaros del Caos. Y a la hora de armarlos, me decanto por armas de cuerpo a cuerpo y pistolas.
- Nurgle: Quizás sea el más fácil, ya que todos habréis pensado lo mismo que yo, zombis y esqueletos. A mi forma de ver esa seria una tropa de heréticos perfecta, aunque podríamos ir un poco más allá e incluir, incluso alguna minis que hay de Nazis zombies, para lideres. Y por que no Flagelantes (estos sirven para todo), convertidos en una especie de apestados, que es otra forma de representarlos, con numerosas conversiones de masilla, para representar pústulas.
- Slaanesh: Otro que también lo veo fácil, dentro de las posibilidades de cada uno. Aquí hay varias ideas. Una puede ser usar componentes de elfos y eldars oscuros, que podrían quedar muy bien. También se podría usar componentes de vampiros e incluso miniaturas de vampiros, que hay muchas. Y como dije antes, Flagelantes, como no, para añadir diversidad. Y como no componentes de diablillas seguro.
- Tzeentch: Es el que menos claro tengo, ya que los podría ver como esotéricos variados, incluso con túnicas y cosas por ese estilo, su líder podría ser estilo Rappel, con colores vistosos y como no, muchos regalitos de Tzeentch en forma de cuernos y cosas variadas. Cabezas de animales, como pajaros y algo parecidas serian bienvenidas. Incluso se podrían incluir componentes de Hombres Bestia, Flagelantes y alguno más. Y algún psíquico de FW tambien.

Bueno, esto solo es una idea, espero que colaboréis y deis alguna más. Y recordad una cosa, el limite es solo nuestra imaginación. Un saludo.